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28/09/2021

Trío incómodo: Aeroméxico-Delta-Apollo

Daniel Martíne… / Martes, 23 Febrero 2021 - 23:14
Apollo Global Management puede convertir el segundo tramo en acciones y convertirse en la accionista principal

Cuando Grupo Aeroméxico salga de su proceso de Capítulo 11 habrá una conversación muy interesante entre las directivas de Aeroméxico, Delta y Apollo Global Management, señalaron especialistas, en la cual las dos grandes inversionistas extranjeras tendrán que encontrar una forma de convivir a futuro. 

Como parte de su reorganización financiera bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, Aeroméxico está sujeta a una condicionante: Apollo Global Management —acreedora de la aerolínea mexicana, con un préstamo de mil millones de dólares divididos en dos tramos por 200 y 800 millones respectivamente— puede convertir el segundo tramo en acciones y convertirse en la accionista principal, en lugar de exigir el pago del financiamiento.  

“En el evento de que los acreedores bajo el DIP Financing ejerzan su opción de convertir en acciones el importe del Tramo 2 del DIP Financing, después del correspondiente aumento de capital, los actuales accionistas se diluirán casi por completo, de modo que su participación accionaria restante probablemente sea mínima (si la hubiera)”, señaló Grupo Aeroméxico en un comunicado de prensa publicado la semana pasada. 

Esta estrategia tiene varias ventajas, desde el punto de vista de Aeroméxico, ya que el canje por acciones puede mejorar el balance de la aerolínea, reducir considerablemente sus deudas y aumentar los fondos de sus accionistas, señaló René Armas Maes, Vicepresidente Comercial y socio de MIDAS Aviation, consultora londinense especializada en aviación. 

De acuerdo con el analista financiero Ricardo Kumar Dadoo, si Apollo toma esta decisión, la participación accionaria de Delta Air Lines (que actualmente es del 49%) bajaría a un porcentaje menor al 10%. 

Sin embargo, “Delta no invirtió en Aeroméxico únicamente para generar una plusvalía. Normalmente estas aerolíneas invierten en otras para asegurar el valor de los flujos de pasajeros que se convierten en flujos de fondos, como son el tráfico de conexión, la división de rutas, los códigos compartidos, la venta de asientos en los aviones del otro. Todo esto se mantendrá aún si las acciones de Delta se diluyen”, indicó Kumar Dadoo, en entrevista con A21. 

Pese a esto, Kumar Dadoo estima que habrá varias negociaciones entre las tres administraciones para analizar el rol que tendrán Apollo y Delta en el futuro de Aeroméxico. 

“Quizás se insista en repagar a Apollo, para que Delta pueda seguir teniendo un rol importante dentro de Aeroméxico; es decir, que saquen a Apollo a billetazos”, puntualizó. 

Para Kevin Wilson, exdirectivo en diversas aerolíneas tanto en México como Estados Unidos, el factor más complicado en la situación de Aeroméxico es que Delta es un aliado estratégico, el cual ha ayudado mucho a la compañía mexicana, incluso antes del proceso de reorganización financiera, por lo que habrá mucho interés de por medio para mantenerlo activo en el futuro inmediato. 

“El segundo factor que complica la situación es la restricción legal sobre los porcentajes de posesión extranjera en una aerolínea mexicana. Sin duda alguna, Apollo tendrá los mejores abogados en el caso y encontrarán una forma de solucionar todo esto, pero será difícil saber exactamente qué es lo que sucederá”, indicó a A21. 

¿Por qué Apollo incluyó esta cláusula en el Capítulo 11?

De las tres aerolíneas latinoamericanas que actualmente están en Capítulo 11, sólo Aeroméxico se encuentra en una situación en la que su acreedor tiene la posibilidad de elegir si canjea la deuda por acciones dentro de la aerolínea. 

En el caso de Avianca, es el comité de la aerolínea el que tiene la decisión de poder canjear parte del financiamiento por dos mil millones de dólares en acciones, mientras que en el caso de LATAM Airlines Group, esta cláusula no existe en lo absoluto, señaló Kumar Dadoo. 

Apollo podría haber pedido esta claúsula porque ve a Aeroméxico en dificultades financieras importantes y consideraría que tendría una mayor ventaja financiera como accionista que como prestamista, ya que tiene el potencial de obtener dividendos futuros, en lugar de únicamente esperar el reembolso de la deuda y sus intereses, añadió Armas Maes.

Asimismo, esta claúsula mejora sustancialmente la posibilidad de que Aeroméxico se reestructure exitosamente y salga de Capítulo 11 como una empresa viable, ya que en el futuro no necesitaría levantar deuda y capital para pagar a Apollo, añadió Ricardo Kumar. 

Luego de que Grupo Aeroméxico llegara a un acuerdo con sus cuatro sindicatos y accediera a todo el financiamiento preferencial, la aerolínea se encuentra en un periodo de negociación intensiva para reducir costos, personal y flota, de cara a la presentación de su Plan de Reestructuración durante la segunda mitad del 2021. 

En los próximos meses, Aeroméxico llevará a cabo “varias tareas muy laboriosas, que incluyen la racionalización de la flota de aeronaves y la fuerza de trabajo del Deudor, analizar los reclamos (hechos por acreedores) y formular el Plan de Capítulo 11. Todo esto será hecho en colaboración con varios accionistas, incluyendo el Comité de Acreedores, Apollo Management Holdings”, señaló la aerolínea.

Potencialmente, en estas tareas también se encontrará la negociación con los accionistas actuales, sobre todo de cara a la posible dilución de sus acciones y el valor del mercado de las mismas, señaló Armas Maes. 

“El consentimiento o no de los accionistas probablemente dependerá de una serie de factores, que incluyen que Apollo tenga el control sobre la empresa en la conversión de su deuda. Igualmente, Apollo podría adquirir acciones a un precio más bajo de lo habitual, impactando negativamente el valor de la acción y, por lo tanto, puede verse esto como una inversión de mayor ganancia con alto margen de rentabilidad, especialmente ahora que el futuro no es claro”, finalizó el vicepresidente comercial de MIDAS Aviation. 

En los últimos cinco años, el precio de las acciones de Aeroméxico ha ido a la baja de manera constante. Alcanzó un máximo histórico en febrero de 2017, con un precio de 46 pesos mexicanos por acción; sin embargo, actualmente cotiza a 6.05 pesos.

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