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25/05/2020

¿Qué sucederá cuando enjambres de drones inunden nuestras ciudades?

Luis Salazar Brehm / Jueves, 23 Enero 2020 - 20:30

Según un informe de la Agencia Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA), se espera que 4.47 millones de pequeños drones operen en los Estados Unidos para 2021, en comparación con los 2.75 millones de hoy. Desde 2017, más de 1 millón de propietarios de drones ya se han registrado en la  FAA. Hasta ahora, como se esperaba, la principal fuerza impulsora detrás de este rápido aumento en las compras de drones comerciales es su alta movilidad y aplicaciones como tomar fotografías en áreas peligrosas, inspección de edificios, monitoreo de tráfico, fotogametría, etc.

Sin embargo, esto es solo el comienzo. Se espera que los drones lleven a cabo tareas importantes en ciudades futuras como complementar los sistemas de transporte al mover paquetería o llevar pasajeros. De hecho, el servicio de entrega de drones Prime Air de Amazon ya está en su etapa de desarrollo final antes de comenzar las operaciones. Para el caso de transporte de pasajeros, el fabricante de automóviles de Corea del Sur, Hyundai Motor, tiene como objetivo tomar vuelo con Uber para desarrollar una línea de taxis voladores para el servicio de transporte aéreo llamado Uber Elevate.

Una maqueta a gran escala, llamada S-A1, fue presentada en el Consumer Electronics Show 2020 en Las Vegas (7 al 10 de enero 2020). El "vehículo aéreo personal" o PAV por sus siglas en inglés, tendrá la capacidad de transportar hasta cuatro pasajeros en viajes de hasta 97 Km (60 millas) a velocidades de 290 kph (180 mph), y según Uber sus taxis voladores están a sólo 5 años de comenzar a operar.

Uber Elevate también ha hecho alianza  con otras empresas como Embraer, Bell y la subsidiaria de Boeing, Aurora.

Presentado por primera vez en 2016, Uber Elevate tiene como objetivo expandir el alcance de sus servicios mediante la vinculación de los centros urbanos con suburbios, el objetivo es que sus taxis aéreos salten la congestión del tráfico convirtiéndose, junto con la solución de transporte terrestre de UBER en un "proveedor de soluciones de movilidad inteligente".

UBER Elevate anticipa que el viaje de aproximadamente 80 kilómetros desde la sede de Uber en San Francisco hasta el centro de San José, en el corazón de Silicon Valley, tomaría unos 15 minutos. El mismo viaje puede tomar más de 2 horas en automóvil, dependiendo del tráfico.

Uber Elevate planea comenzar vuelos de demostración este año y espera lanzar un servicio comercial en 2023, con operaciones que inicialmente debutarán en Dallas, Los Ángeles y Melbourne, Australia.

La idea de usar autos voladores, ha existido durante al menos un siglo. Como ejemplo, Henry Ford esperaba desarrollar una alternativa de movilidad aérea complementaria a su Modelo T. Realizó pruebas exhaustivas con el Ford Flivver, pero un accidente que mató a un piloto de prueba llevó a Ford a cancelar el programa.

Hoy en día, los servicios de helicópteros operan en muchas ciudades para conectar aeropuertos con centros urbanos (p.e. aeropuerto de Toluca con Polanco en la CDMX). Pero esas soluciones son extremadamente caras en su operación y mantenimiento, lo que limita su aplicación.

Uber Elevate plantea el uso de propulsión eléctrica. Aunque sean más limitados que los helicópteros en su alcance, se espera que sean mucho menos costosos de comprar y operar, poniendo tal servicio al alcance de un mercado mucho más amplio.

Los drones de UBER Elevate podrán despegar y aterrizar verticalmente, lo que les permitirá operar en espacios reducidos donde no habría espacio para una pista de aterrizaje. Una vez en el aire, la cabina voladora hará la transición para operar más como un avión de ala fija que como un helicóptero.

¿Por qué deberían preocuparse los urbanistas?

Hasta ahora, la mayoría de nosotros hemos visto drones solo ocasionalmente. Pero, ¿qué sucederá cuando enjambres de drones inunden nuestras ciudades? Podemos esperar con confianza que el despliegue de drones a escala plantee algunos desafíos importantes para la planificación, gestión y diseño de ciudades sostenibles. La proliferación de la tecnología de drones a escala tendría un impacto en la naturaleza misma de nuestras ciudades que requerirán una nueva infraestructura física.

Los sistemas de drones podrían afectar la forma en que se diseñan y construyen los edificios. Por ejemplo, si se colocarán estaciones de acoplamiento de drones en los techos de los edificios, la azotea tendrá que ser fácilmente accesible para las personas, pero también para transportar mercancías desde y hacia ella. Los nuevos edificios tendrían que estar diseñados para acomodar esto (por ejemplo, con elevadores internos o externos adicionales), además de centros de rehabastecimiento de combustible.

La integración de todo esto con el entorno construido existente y la creación del marco regulatorio necesario para que funcione tendrá un gran impacto en la práctica diaria de arquitectos, urbanistas, administradores del espacio aéreo y reguladores.

Obviamente, habrá muchas más variables a considerar al resolver el problema de ubicación de la instalación en un entorno real, lo que hará que los problemas de optimización sean mucho más difíciles de resolver pero todo parece indicar que será una realidad.

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