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22/09/2020

La percepción del rol femenino en la aviación

ICF / Lunes, 7 Septiembre 2020 - 21:55

Kata Cserep lidera al equipo global de aviación en ICF, sus esfuerzos están enfocados en los vínculos que hay entre el ecosistema de la aviación y sus implicaciones para la estrategia de negocios. Durante los últimos 15 años, ha estado involucrada en la evaluación de aerolíneas, planificación comercial, estudios de mercado que incluyen la socioeconomía y el turismo sostenible, así como el due diligence de transacciones de aerolíneas y aeropuertos. En 2019 fue reconocida por la publicación “Airline Economics” como una de las 40 principales profesionales en Aviación a nivel global con menos de 40 años: Top 40 Under 40.

En esta entrevista exclusiva, nos habla más de la percepción que del rol mismo que juega la mujer en la industria. No es que una mujer no pueda aplicar para un trabajo, sin embargo cuesta unirse a un lugar en donde serán una minoría. 

“La pandemia nos hace iguales a todos”, nos dice, ¿cómo superamos el reto?

Aquí la entrevista completa: 

– ¿Cómo impulsar la participación de la mujer en la industria aérea?

Diré un par de cosas que creo son relevantes: número uno es la imagen y la percepción. Creo que esto tiene una influencia muy importante en las personas que quieren unirse a la industria aérea. En general, la aviación aún es percibida como una industria en la que domina principalmente la presencia de los hombres, con algunas excepciones. Las tripulaciones tradicionalmente están conformadas por mujeres. Sin embargo, en otras áreas, ya sea por legado histórico como los pilotos, o porque son más técnicas, son vistas como dominadas por los hombres y, por lo tanto, pocas mujeres consideran trabajar ahí. 

La segunda, es quizás más sistémica: la falta de un balance en la educación académica y calificaciones que las mujeres han recibido históricamente. Muchas de las habilidades y roles de las áreas técnicas de la aviación se basan en ingeniería, arquitectura y disciplinas técnicas en las que no han participado las mujeres tradicionalmente. 

En efecto, creo que el tema de la percepción es importante. En mi experiencia, yo no he visto casos en los que una mujer no pueda aplicar para un trabajo. Pero, como señalé, creo que no quieren unirse a un lugar en donde serán una minoría. 

– ¿Cómo podemos superar este reto?

Los modelos a seguir son fundamentales. Yo siempre impulso a las mujeres pilotos, ejecutivas e ingenieras que muestran y publicitan orgullosamente sus carreras en la industria y demuestran que es posible estar y tener una carrera gratificante. También, en una escala macro, es importante la educación y la educación. Todo inicia con hacer que las mujeres jóvenes se interesen en la aviación y en carreras que puedan llevar a una vida en la aviación, ya sea carreras financieras, técnicas, en ciencias, aeroespacial o ingeniería, Asimismo, desde un punto de vista gubernamental y de educación, se debe crear más conciencia al respecto. 

– ¿Hay información sobre la disparidad de género en el marco de la pandemia del covid-19?

Pese a que realizamos encuestas regularmente en la industria, debo decir que no he visto información con respecto a diferencias de género. He visto estadísticas en otros espectros y los resultados son preocupantes. Las mujeres se han visto impactadas desproporcionadamente por despidos o porque han tenido que tomar licencias maternas y se han tenido que retirar temporalmente del trabajo.  Sin embargo, hemos visto despidos en áreas que son dominadas por mujeres, como en las tripulaciones de cabina. 

Dado que las aeronaves están en tierra, hay menos necesidad de los equipos de tripulaciones y esto ha provocado un impacto severo en sus puestos de trabajo. Sin embargo, también sabemos que otras áreas (de la industria) están siendo reducidas. En efecto, en términos operacionales, esto es una conclusión razonable, pero las aerolíneas también han llevado a cabo despidos en muchas otras áreas. 

– ¿Cómo incrementar el rol de la mujer en la aviación?

Creo que ya está cambiando, así como se ha hecho en muchos otros sectores, donde las mujeres están tomando licenciaturas en negocios y entrando a industrias con giros comerciales, al mismo tiempo que están encontrando más flexibilidad en sus trabajos y la posibilidad de tener carreras de tiempo completo. Veo un incremento en esto pero es un proceso lento. Hay mujeres con un alto nivel de educación, y que tienen muchas opciones, pero es posible que vean la gran disponibilidad de los sectores en los que pueden trabajar si tienen un currículum educativo en economía, por lo que podrían no pensar en la aviación como su primera opción. Creo que no hay una barrera como tal: es la percepción, y ésta viene de un desbalance, el cual toma tiempo eliminar. 

– ¿Qué región es la más avanzada con respecto a la paridad de género?

Soy economista. No quiero hablar sobre algo de lo que no tengo datos concretos. Puedo comentar con tendencias globales y de temas con los que tengo familiaridad. En Europa, ha habido mucho progreso con respecto a la equidad de género, apoyado por acciones legislativas y creación de políticas. Hemos visto un cambio muy significativo con respecto a las mujeres en general.  Desde mi experiencia, he trabajado en la aviación durante 15 años en muchas regiones del mundo, y puedo decir, anecdóticamente, que la proporción de mujeres con las que he trabajado ha sido más alta en Europa, pero he visto unos balances muy progresivos en otros sitios. Por ejemplo, cuando trabajé en Sudáfrica, ahí ya había una proporción decente de mujeres en puestos de administración. India es otro mercado donde he trabajado extensivamente. Ahí he visto que hay mucho apoyo para las mujeres en todas las áreas de las aerolíneas. 

– ¿Qué países podrían ser un ejemplo en equidad de género en la aviación?

Yo señalaría a los países escandinavos como los mejores ejemplos. Este tema no está únicamente relacionado con la aviación, sino que más bien es un tema sistémico, en el que se debe facilitar a las mujeres que puedan trabajar y tener derechos iguales. Que la sociedad acepte que los padres también pueden y deben quedarse en casa con sus hijos y que, a la par, las mujeres pueden ir a trabajar, recibir apoyo para el cuidado de sus hijos, es un paso crucial. Si no es así, estás en la situación tradicional de que una persona debe cuidar a los hijos y, es más común que, esa responsabilidad caiga en las mujeres. Éste es uno de los facilitadores claves; y el otro es la creación de becas directas, guarderías, apoyo que esté enfocado específicamente para el mercado aéreo.  Este apoyo no lo tienen que recibir únicamente las mujeres, sino también puede ser dado a otras minorías. Supongamos que hay un esquema bien publicitado y apoyado, como por ejemplo, una campaña que impulse a las chicas a estudiar carreras de ingeniería y tecnología; en ese caso, también se podrían hacer cosas muy interesantes para apoyar a la aviación. Sin embargo, el compromiso también tiene que venir de las altas esferas. Es un esfuerzo muy importante y toma tiempo. 

– ¿Cuáles son los principales retos que has enfrentado en la industria?

Quizás lo más difícil es balancear entre tener una vida familiar y una carrera de tiempo completo. He trabajado en la aviación por 15 años y durante los primeros 7 u 8 no tenía hijos; viajé mucho y trabajé muchas horas. Fue fascinante. También conocí mucha gente y me desarrollé mucho. Cuando nació mi hijo, mis prioridades cambiaron pero fui muy clara en que no quería detener mi carrera. Esto causó varios retos. Sin embargo, he tenido mucha suerte con ICF; me han dado la posibilidad de quedarme en casa y regresar cuando lo necesito. No todo mundo recibe esta clase de flexibilidad. Algunas aerolíneas también dan la posibilidad de que una persona tome tiempo libre si lo necesita. Personalmente, creo que lo más difícil es administrar ambos temas y estar siempre disponible para clientes, negocios y mi familia. 

– ¿La pandemia presenta una oportunidad para la equidad de género en la aviación?

Definitivamente. No ha habido muchas noticias positivas como resultado de la pandemia. Una de las cosas positivas es que en este momento todos estamos en el mismo camino. Todos estamos en cuarentena, tratando de trabajar, cuidar a los hijos y estar con sus familias. La pandemia nos hace iguales a todos. Por ejemplo, cuando estoy en videollamadas y hay niños presentes. Asimismo, la percepción de que se debe estar todo el tiempo en la oficina, cara a cara, se está decayendo. También creo que otro aspecto positivo es que hay más flexibilidad para la gente que está trabajando. Claro, esta flexibilidad sólo es posible en trabajos de oficina; pilotos, tripulaciones y trabajadores de mantenimiento no pueden tener empleos remotos. Sin embargo, para aquellos que tenemos trabajos de oficina, espero que se mantenga esta flexibilidad. 

– ¿Qué mensaje enviarías a las mujeres que ya están en la industria de la aviación?

Algo que tenemos que mantener en mente es que hay que tener la perspectiva a largo plazo. La aviación es muy resiliente, y la demanda que existe por la industria permanecerá. El apetito para volar, el valor que da la conectividad, se mantendrán y crecerán. Sí, el coronavirus ha tenido un impacto masivo en la industria y no puedo subestimar lo difícil que serán los siguientes meses. Sin embargo, todos podemos estar seguros que la industria se levantará. La industria evolucionará, innovará y presentará nuevas oportunidades para conectar a turistas, familias y negocios. La pandemia también acelerará algunas tendencias como la flexibilidad laboral, la aceptación de estilos de trabajo que no son tradicionales y esto debe ser positivo para las mujeres. Espero que las mujeres que ya están en la industria de la aviación no vean esta pandemia como una razón para desertar. 

– ¿Qué mensajes enviarías a las mujeres jóvenes que quieren iniciar una carrera en la aviación?

Para la gente más joven: esta crisis me recordó a cuando yo quería entrar a una aerolínea, luego de los ataques del 11 de septiembre, y no había empleos. Hay quien pueda tener un interés real por la aviación y cree que no hay empleos. Tienen que ser flexibles. Mientras se abren nuevas oportunidades, hay otras cosas que puedes hacer, otros empleos en áreas relacionadas que pueden ayudar a prepararte. Puedes involucrarte en empleos de políticas gubernamentales, con organizaciones reguladoras u otras organizaciones que sean más estables: estas opciones son buenas para iniciar tu camino. Si no hay empleos en la aviación, muchas de las habilidades que sí son relevantes para la industria, se pueden desarrollar en otros sectores y que pueden ser muy atractivas para las aerolíneas. Dentro de diez años veremos que este periodo fue un bache y a lo largo de toda una carrera, esta crisis será un parpadeo en la historia. 

– ¿Un mensaje final que quieres dar?

Antes de que iniciara mi trabajo en la aviación, fui investigadora y trabajé en distintos sectores. Tuve la oportunidad de interactuar con personas de otras industrias. Una de las cosas que me sorprenden de la industria aérea es cuán apasionados y amistosos son los que trabajan aquí. Es una industria global, pero es un mundo muy pequeño. La mayor parte de la gente que trabaja en la aviación nunca se va. Pueden moverse de una aerolínea a un aeropuerto o a un proveedor, pero, en general, la gente aquí ama la industria. La aviación es una industria muy satisfactoria, donde hay apoyo aún entre los más fieros competidores. Como resultado, la gente aquí comparte su pasión por la industria y dan mucho apoyo. Como minoría, nunca he experimentado una interacción negativa debido a mi género. Sí, hay veces que me siento extraña siendo la única mujer en una reunión, sin embargo todos los hombres me han apoyado mucho. Pese a que es un ambiente muy competitivo, el carácter de la industria es positivo y da muchas recompensas.

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