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19/07/2019

Dron: ¿juguete o aeronave?

Yomel Estrada Magaña / Miércoles, 21 Septiembre 2016 - 10:11

¿Pero qué tan veraz es esta pregunta? Muchos amigos me han referido, incluso afirmado que no existe relación alguna entre un dron y una aeronave, por lo que me di a la tarea de esclarecer con datos técnicos y reales sus observaciones personales.

Sin entrar en demasiados tecnicismos aeronáuticos, les comento a ustedes, nuestros apreciados lectores lo siguiente: la organización encargada de regular y establecer normas en materia aeronáutica a nivel internacional es la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), cuyo propósito es el de promover la seguridad, eficiencia y regularidad del transporte aéreo entre todos sus estados contratantes, incluyendo el nuestro. Entre sus definiciones oficiales se encuentra la que nos hace referencia a este artículo.

Aeronave: toda máquina que pueda sustentarse en la atmósfera por reacciones del aire que no sean las reacciones del mismo contra la superficie de la tierra.

Por lo anterior, las aeronaves no tripuladas (UA) o drones, como son conocidos popularmente, también son, efectivamente, aeronaves. Existen muchas categorías de aeronaves, entre ellas globos, planeadores, aviones y giroaviones. Pueden ser terrestres, marítimas (p. ej. hidroaviones) o anfibias. El hecho de que la aeronave sea tripulada o no tripulada no afecta su condición como tal

Esta aseveración nos conlleva a asumir que como cualquier aeronave deben ser capaces de cumplir con aspectos importantes del reglamento del aire y seguir los Anexos de OACI.

Dicho lo anterior analicemos un aspecto esencial. Gran parte de las operaciones de estas aeronaves no tripuladas (UA) se llevan a cabo por debajo de los 500 pies sobre el terreno (150 m.), zona del espacio aéreo en donde convergen una gran cantidad de aeronaves tripuladas tales como, aeronaves de transporte público comercial, helicópteros médicos, policiales, noticias, gubernamentales y públicos, entre muchos. Esta zona del espacio aéreo que rodea a los aeródromos y helipuertos, es donde se llevan a cabo las fases de operación más críticas de cualquier aeronave tripulada, es decir el despegue y aterrizaje.

Los drones, si bien son pequeños en tamaño, poseen el gran potencial de causar graves daños a las aeronaves tripuladas; imaginemos la ingestión de un dron en la turbina de una aeronave comercial, despegando con su peso máximo de operación y lleno de pasajeros, los resultados serían catastróficos. También son muy difíciles de detectar por el ojo de un piloto, más aún si se intenta localizar un objeto del tamaño de un balón de futbol desde la cabina de una aeronave moviéndose a más de 250 kph.

Por lo tanto, estimados lectores, ¿los drones seguirán catalogados como juguetes? Tomemos con la debida seriedad que se merece a esta nueva tecnología emergente, la cual es ya, una actividad en rápida expansión y crecimiento, que además ofrece grandes oportunidades de negocio y beneficios para la economía nacional.

Hasta pronto, nos vemos a Nivel de Vuelo 410.

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