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24/04/2019

¿Puedo volar después de bucear?

Octavio Amezcua / Lunes, 29 Agosto 2016 - 07:38

Una de las preguntas más frecuentes de las personas que gustan del buceo con equipo es qué tan pronto se puede realizar esta actividad después de volar en avión. Hoy platicaremos de este tema.

¿Puedo bucear inmediatamente después del vuelo?

El volar después de bucear no crea en sí mismo un problema y no existen directrices establecidas para realizar una primera inmersión; el único punto es simplemente estar apto para realizar la actividad.

Los viajes aéreos pueden dejar a la persona fatigada, mal nutrida, posiblemente algo deshidratada, y en ocasiones tensa o poco organizada, escenario que puede agravarse con viajes de larga distancia, particularmente cuando se cruzan varias zonas horarias. Mientras más afectado pueda encontrarse usted o cualquier miembro de su equipo de buceo, más tiempo de recuperación necesitará antes de comenzar a bucear.

Es preferible que haga esto mediante la planeación de un tiempo de recuperación posterior al vuelo antes de la primera inmersión. Fatiga y desorganización pueden afectar seriamente el rendimiento; si el viajero está cansado o no bien organizado, podría no responder de manera correcta a circunstancias difíciles o de emergencia; así que se debe asegurar de estar bien descansado y listo. Por supuesto, si usted realiza un vuelo más corto o fácil que le permita llegar a su destino en condiciones óptimas, entonces el buceo inmediato puede ser factible. Lo más importante es que exista una evaluación honesta y y objetiva de la condición. No vale la pena poner en peligro la seguridad por tener prisa para hacer la primera inmersión.

¿Qué tiempo tengo que esperar antes de volar después de bucear?

Las precauciones para volar después de bucear son las mismas que aplican cuando se asciende de una inmersión demasiado rápido, porque se tienen los mismos principios científicos: ir a altitud te lleva a una área de baja presión exterior; el nitrógeno residual todavía disuelto en la sangre puede formar burbujas si la reducción de la presión no es lo suficientemente lenta como para dejar que su cuerpo nivele el gas con seguridad. Permanecer a nivel del suelo antes de volar después de bucear, es como hacer una parada de descompresión. Inmersiones más profundas lo dejarán con más nitrógeno residual, por lo que requiere un intervalo más largo de superficie previa al vuelo. El tiempo de espera se relaciona directamente con el patrón de la inmersión completa.

Los expertos recomiendan como una práctica general el permitir un intervalo en superficie de 24 horas o más antes de volar tras una actividad de buceo. Esto aporta una tranquilidad razonable y ayuda a proporcionar una prevención para problemas inesperados, como puede ser una pérdida de presurización de la cabina durante el vuelo. Alternativamente, usted puede optar por seguir los lineamientos mínimos establecidos por la asociación DAN (Divers Alert Network, con base en los Estados Unidos) y la Sociedad Submarina de Médica Hiperbárica para volar en aviones comerciales presurizados:

• Una sola inmersión dentro de los límites de no descompresión: espera de 12 horas.

• Después de varios días de buceo: espera de 18 horas.

• Inmersiones de descompresión (planificado o no planificado): espera substancialmente superior a 18 horas (mínimo 24 horas).

Dada la variedad de programas de descompresión ahora disponibles para buzos (algunos conservadores, pero otros bastante liberales), una planeación conservadora es una buena manera de mantenerse fuera de problemas. También es importante recordar que estas recomendaciones aplican para los buzos que no han experimentado síntomas de descompresión (dolor articular, confusión, dificultad respiratoria, etc.) durante el viaje; si la persona ha experimentado síntomas de descompresión durante su viaje de buceo, debe ser médicamente evaluada antes de volar.

Tal como se enseña a los buzos a no presionar "las tablas" en términos de profundidad para salir de una inmersión, es una buena elección no presionarse para volar después de bucear; hacer sus inmersiones finales más conservadoras (a menor profundidad) y dejar un amplio margen preventivo entre la última inmersión y el vuelo a casa: todo es parte de una planificación inteligente.

No hay vuelo de avión, no hay problema, ¿correcto?, pues NO.

Muchos destinos de buceo ofrecen una variedad de actividades posterior a la inmersión a nivel de tierra; en las islas de Hawái, por ejemplo, se puede bucear en la mañana y pasar la tarde a diez mil pies sobre el nivel del mar en el cráter de un volcán. Algunos buzos que no piensan subir a un avión tan pronto después de bucear, pueden olvidar que existe un riesgo similar al subir a una montaña para disfrutar de la vista.

Se debe considerar que la cabina de un avión de pasajeros presurizada generalmente conserva una altitud equivalente de entre seis mil y ocho mil pies, aunque la altitud de crucero sea de treinta mil pies de altura o más. Viajar a una montaña de diez mil pies de altura representa incluso más riesgo que volar con la presurización que mantiene una aeronave.

Asimismo, se debe considerar el inicio del viaje cuando se bucee y posteriormente se viaje en automóvil; los buzos a veces tienen que atravesar montañas o elevaciones más altas entre un sitio de buceo y el hogar (como ir de la costa a la Ciudad de México o alrededores), de tal manera que la altitud que no es un problema normalmente, podría serlo después de bucear; si la persona sabe que tiene que conducir a una zona alta, no se debe olvidar el factor del cambio de altitud y las consideraciones preventivas en el plan general. Ignorar las consideraciones requeridas aumenta el riesgo de resultar lesionado. Así que es mejor recordar mantener los pies en el suelo después de bucear, aunque sea sólo por un rato.

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