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30/09/2020

Tiempos difíciles

Francisco M. M… / Miércoles, 3 Junio 2020 - 19:16

“Hay que imponer nuestra voluntad a nuestras debilidades” - Carlos Slim
 

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, y si revisamos la historia, podemos ver que las crisis siempre impactan a la industria aérea antes que a ninguna otra y de manera más dramática. 

La industria aérea no contempla exclusivamente a las aerolíneas comerciales, sino que también incluye la aviación corporativa, helicópteros civiles, la aviación de la sierra, la agrícola y desde luego a las escuelas y academias de aviación. Todas, sin excepciones, sufren dificultades muy serias el día de hoy.

Por su parte, la industria aérea militar ocupa otro lugar y tiene además sus propios problemas muy especiales pero igual de complicados.

De esta industria de la aviación, se desprenden otros negocios afines que son los que sostienen el complicado proceso que culmina con el despegue de una aeronave, por lo que podemos decir que son miles de miles de millones de dólares los que se mueven para sostener el andamiaje aeronáutico en el planeta.

También hemos comentado que, al término de cada crisis del pasado, (y la actual no será la excepción) la industria aérea es la primera que resurge y va venciendo los obstáculos hasta lograr los niveles operativos y económicos que han tenido antes de las crisis.

No se puede decir que sea fácil, al contrario, será especialmente complicado y no pocas empresas aéreas seguramente estarán viendo sus últimos días.

Por otra parte, hay que decir que las experiencias de haber pasado por otros momentos muy difíciles a lo largo del tiempo, las diferentes empresas están mostrando nuevas estrategias para llegar a la recuperación de sus finanzas, para mantener así el margen necesario y reforzar sus operaciones.

Cada área del mundo es distinta y cada país tiene diferentes maneras de enfrentar las dificultades y en la mayoría de esos países las empresas de aviación cuentan con apoyos de todo tipo por parte de sus gobiernos y eso las ayudará a salir adelante.

Desafortunadamente, en México, dadas las políticas económicas, la ayuda y apoyo  (más no rescate) a las empresas ligadas a la aeronáutica no se tiene contemplada y lo mismo sucede a todas las empresas pequeñas y grande de todos los rubros a lo largo del país, las que solo han recibido una ínfima ayuda económica que en la mayoría de los casos no alcanza ni para resolver el problema de un solo día.

Debido a lo anterior, las estrategias de las aerolíneas y empresas mexicanas ligadas a la industria aérea deberán ser más novedosas y efectivas que en otras partes del mundo, para encontrar la fórmula necesaria para no despedir trabajadores dentro de lo posible y, al mismo tiempo, llevar a cabo una constante reducción de costos para sanear sus finanzas en el corto y mediano plazo, teniendo como principio básico la recaptación de pasajeros, revisión de itinerarios, flotas y destinos.

Revisando algunos números y datos, podemos decir que tal parece que serán el transporte de carga y la aviación ejecutiva los primeros en lograr la recuperación de la mayor crisis que haya vivido la aviación mundial en toda su historia.

También las escuelas y academias de aviación deberán actuar de manera más comprometida y ética.

Es el momento justo para revisar, cambiar y modernizar sus procesos operativos, para lograr atraer a los nuevos estudiantes a pilotos comerciales que, sin duda, seguirán siendo necesarios en el corto, mediano y largo plazo y las que no lo hagan estarán condenadas a desaparecer ante las exigencias del futuro cercano.

La autoridad aeronáutica será la encargada de continuar con la regulación en el medio, pero deberá comprender los nuevos tiempos y evitar la rampante burocracia para facilitar la recuperación y el desarrollo de una industria aérea que debe ser considerada como un asunto de seguridad nacional.

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