Pasar al contenido principal
22/09/2020

Ocultó Boeing problemas en desarrollo del MAX

Redacción A21 / Miércoles, 16 Septiembre 2020 - 12:53
saltó la supervisión de la FAA y retuvo información crítica

El Comité de Transporte e Infraestructuras del Congreso Norteamericano determinó que Boeing ocultó información relacionada a problemas que detectó durante el desarrollo de los 737 MAX, y concluyó que los dos accidentes ocurridos en 2018 y 2019 fueron producto de una serie de supuestos errores técnicos.

“(Los accidentes) fueron la terrible culminación de una serie de suposiciones técnicas defectuosas de los ingenieros de Boeing, una falta de transparencia por parte de la gerencia de Boeing y una supervisión extremadamente insuficiente por parte de la FAA”, señaló el Comité.  

La información fue ocultada a la Administración Federal de Aviación (FAA), a pilotos y clientes, expuso el Comité en su informe, en donde además se exponen los errores en el diseño, desarrollo y certificación de los MAX que llevaron a la pérdida de 346 vidas en los accidentes de Lion Air en 2018 y Ethiopian Airlines en 2019.

Asimismo, enfatizó que hubo “repetidos graves fallos”, tanto por la armadora estadounidense, como por la FAA, y señaló que la presión financiera derivada de la competencia contra el A320neo de Airbus, provocó una reducción en los costos y la aceleración del programa.

Peter DeFazio, presidente del Comité de Transportes, señaló que en la “presión para competir con Airbus y dar beneficios en Wall Street, (Boeing) se saltó la supervisión de la FAA, retuvo información crítica y, finalmente, puso en servicio aviones que mataron a 346 personas inocentes”.

Respecto al software MCAS, considerado en primera instancia como el causante de los accidentes, el Comité señaló que Boeing en ningún momento entrenó a los pilotos para usar el sistema.

De acuerdo con las averiguaciones, Boeing ocultó “información crucial” a la FAA y sus clientes sobre pruebas internas, en las cuales un piloto tardó más de 10 segundos en detectar y responder a la activación no controlada del MCAS en simulaciones de vuelo. La norma establece que el piloto debe realizar esta tarea en cuatro segundos.

Empleados no alertaron a la FAA

El documento también expone que algunos empleados de Boeing autorizados a trabajar con la FAA durante el desarrollo de la aeronave guardaron información sobre los problemas de seguridad y concluyó que existieron conflictos de interés en la estructura de supervisión.

La dirección de la FAA habría anulado algunas conclusiones relacionadas a problemas durante el desarrollo en un afán de ayudar a la industria a alcanzar sus objetivos y “no se les hacía responsables de las decisiones relacionadas con la seguridad”.

Hasta el momento la familia MAX no tiene una fecha exacta para volver a los cielos, puesto que las entidades regulatorias de los Estados Unidos, Canadá, Europa y Brasil continúan analizando los cambios realizados a las aeronaves.

Facebook comments