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05/12/2019

Terminando la segunda década

Rosario Avilés / Lunes, 21 Octubre 2019 - 20:01

Los ciclos en la aviación suelen ser recurrentes. A una etapa de expansión y crecimiento, le sigue otra de reestructura y cambios que anuncian la siguiente ola. Las cifras que la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) suele mostrar, nos indican que siempre después de un bache se sigue un impulso que invariablemente lleva al transporte aéreo más allá.

Lo importante es saber detectar esos baches y apostar por aquellas tendencias que serán las que impulsen a la industria. En estos momentos se observa un estancamiento, sobre todo en Europa y en América Latina, con una reconfiguración interesante y que sin duda traerá sus buenos beneficios. La pregunta es quién va a liderar este nuevo ciclo y hacia dónde nos conducirá.

Por lo pronto hay algunas tendencias que se observan. En el caso de Europa, las aerolíneas de bajo costo están sufriendo una turbulencia, en parte por el Brexit y porque la crisis del MAX les afectó más allá de lo esperado inicialmente y en parte porque el modelo ha sufrido un desgaste y los trabajadores de la aviación se están cansando de hacer concesiones a empresas que no suelen tratarlos muy bien, mientras que la economía no les ayuda mucho.

De esta forma, aerolíneas como Norwegian y Ryanair despedirán cerca de 1,000 empleados y están cerrando bases, sobre todo en España, mientras el movimiento contra la contaminación de los aviones ya provocó en Alemania una normatividad que impone gravámenes a los boletos, con la idea de desalentar este tipo de transporte, sobre todo en tramos cortos que pueden cubrirse por tren.

Otro fenómeno que tuvo impacto es la quiebra de Thomas Cook, pese a que diversas empresas entraron a cubrir sus rutas, pero el daño sí fue de importancia, sobre todo por las dudas que deja en cuanto la solvencia y solidez de los operadores.

En América Latina las cosas no van mejor. El monitor financiero de la IATA para el segundo trimestre muestra una industria debilitada y deficitaria en esta región, mientras que las noticias de alianzas y rompimientos desconciertan a los inversionistas. Avianca que se alía con Azul de Brasil después de que su filial quebró, en tanto que LATAM recibe recursos de Delta y más inversión de Qatar, lo que deja a American Airlines sin un socio fuerte en Latinoamérica, son algunas de las noticias de estos días.

Por otro lado, diversos analistas advierten que la inestabilidad política y la incertidumbre económica que muy probablemente desemboque en recesión, también está afectando profundamente al transporte aéreo que no vivirá sus mejores momentos en los siguientes dos años.

Sin embargo, como esta industria es resiliente y de largo plazo, ya se vislumbra que pasando el bache de fin de década, lo que sigue es el mercado de largo alcance, sea de bajo costo o tradicional, pues ambos sectores ya están buscando los aviones que les permitirán competir de la mejor manera.

De ahí que el vuelo Nueva York-Sydney de Qantas en un Boeing 787-9 en el que se contabilizaron 19 horas, haya despertado tanta expectativa. También se hablaba de la capacidad del Airbus 350-1000 para este mismo fin y ya son varias las aerolíneas que están alistando sus planes futuros apostando a este mercado.

El lanzamiento del A321 de rango extendido se inscribe en esta tendencia y también se espera con cierta premura el nuevo Boeing 777X, cuya manufactura sigue siendo objeto de mil puestas a punto en la planta de Seattle, pues se espera que este avión marque un hito en la industria, con sus alas retráctiles de fibra de carbono que lo harán mucho más ligero y sus enormes motores que le darán una potencia no vista hasta ahora. El futuro se perfila interesante pero, por lo pronto, a ajustar los cinturones que pasaremos por una zona de turbulencia.

Lo oí en 123.45: ¿Y Mexicana? E-mail: raviles0829@gmail.com

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