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12/11/2019

OACI: innovación más allá de la innovación

Rosario Avilés / Lunes, 23 Septiembre 2019 - 21:30

Aunque debería ser obvio, muchas veces olvidamos que la innovación por sí misma no tiene sentido si no sirve para que la vida humana sea mejor, para que sea más inclusiva, para que grandes capas de población accedan a mejores niveles de bienestar, para hacer más fácil el trabajo humano.

Esta semana, previo a la 40a. asamblea de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), se lleva a cabo en Montreal un Seminario sobre Innovación, enfocado a mostrar a los representantes de los diversos gobiernos que participan en esta organización los adelantos en materia de tecnologías en el marco de la iniciativa “ningún país se queda atrás”.

La idea es que cada país incorpore los adelantos tecnológicos -hoy disponibles a costos más bajos y en el espíritu de cooperación de la OACI- para ser parte de esta industria cuyos efectos son creación de empleo, promoción de actividades económicas como comercio y turismo y por tanto, generación de divisas.

Hay tres áreas donde la innovación aeronáutica se vuelve crítica: la interacción del hombre con la máquina y desplazamiento de mano de obra; inclusión social y medio ambiente.

En el primer caso, los problemas recientes con aeronaves del tipo Boeing 737 MAX, nos muestran que el factor humano sigue siendo indispensable y no puede soslayarse en función del desarrollo de nuevo software o sistemas que, aunque puedan ser aparentemente seguros, han mostrado requerir del pensamiento crítico que sólo el ser humano posee.

La amenaza del desplazamiento de mano de obra (o de “cerebros” de obra) por los aparatos voladores no tripulados se ha detenido a raíz de los accidentes del MAX, pero es un hecho que estas tecnologías continuarán desarrollándose y eventualmente se introducirán. No obstante, es claro que las funciones creativas y de pensamiento sofisticado -que hasta ahora sólo el ser humano posee- seguirán siendo requeridas y más nos vale que así sea pues la innovación por sí misma, sin un beneficio social- no tiene sentido.

La segunda cuestión tiene que ver con la derrama económica que genera el transporte aéreo y el papel que esquemas como el bajo costo desempeñan.

La cantidad de personas que hoy en día viajan en avión se ha multiplicado y seguirá haciéndolo, gracias a que hoy resulta más barato volar, tanto por los esfuerzos que la industria tradicional ha hecho para ser más eficiente como por el modelo de bajo costo que ha permitido el acceso a este medio de transporte de muchas personas que no lo hubieran utilizado pero hoy comparan positivamente los costos del avión con los del transporte terrestre. 

La aviación, pues, desempeña un papel muy importante como medio de inclusión social y de crecimiento económico que tiene un efecto directo en ello, por lo que los gobiernos necesitan valorarlo con mayor atención.

Por último, en el asunto medioambiental, la tecnología ha ayudado a la industria a reducir sensiblemente sus emisiones de bióxido de carbono CO2, y aunque falta un esfuerzo más amplio para desarrollar combustibles alternativos al petróleo, no puede negarse lo mucho que se ha avanzado en la reducción de la huella de carbono, a través de los nuevos motores y materiales de construcción de fuselajes más eficientes.

La discusión sigue siendo muy intensa, pero es claro que la industria y los gobiernos, gracias también al liderazgo de OACI, están comprometidos con estas acciones. Un tema del que seguiremos hablando mucho.

En el marco de la Asamblea de OACI se entregará el premio "Edward Warner" al ingeniero Roberto Kobeh Gonzalez, el mexicano que más alto ha llegado en el rubro de la aviación mundial, expresidente de OACI y constructor de instituciones, como Seneam.  Además, en las declaraciones de los jefes de delegaciones participará por México el ingeniero Javier Jiménez Espriú, titular de SCT.

Lo oí en 123.45: ¿y Mexicana? E-mail: raviles0829@gmail.com Twitter: @charoaviles

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