Pasar al contenido principal
06/12/2019

Dos visiones para un acuerdo

Rosario Avilés / Lunes, 4 Marzo 2019 - 21:17

La semana pasada estuvieron en México varios representantes de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), que agrupa a 270 aerolíneas comerciales en el mundo, en un encuentro especial con los actuales funcionarios mexicanos de Comunicaciones y Transportes (SCT). El tema más espinoso fue, desde luego, la decisión del actual gobierno de cancelar el aeropuerto en Texcoco.

El segundo tema más complicado fue la construcción de una pista en la Base Aérea Militar de Santa Lucía (SLM) y utilizar ésta y Toluca (TLC) como complementarios al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

El encuentro inicial entre el director de IATA, Alexandre De Juniac, y el titular de la SCT, Javier Jiménez Espriú, fue público y, hasta donde fue posible, amable. Ahí, De Juniac dijo que la organización que preside está “decepcionada” por la decisión sobre el NAIM, pero sugirió “un diálogo abierto entre el gobierno y la industria para desarrollar la infraestructura aeroportuaria”.

Sin embargo, cuestionó que la conformación del sistema de 3 aeropuertos en el espacio aéreo de México, con su orografía, clima y altitud, puedan darle la capacidad que se requiere para un desarrollo sostenido en los próximos años. Y también mostró su escepticismo sobre una administración militar en un aeropuerto comercial.

Jiménez Espriú, por su parte, defendió la decisión de cancelar, por razones ecológicas, de costos y de diseño. No obstante, admitió que el gobierno se puede equivocar y aseguró que “están abiertos” a ser guiados. Ya más tarde, confió a los reporteros que en su reunión privada con De Juniac, se comprometió a salvaguardar la seguridad de las operaciones.

Como inicio no está mal. Es evidente que el tema ha sido, con mucho, un escollo grande en el diálogo entre este gobierno y los empresarios e inversionistas, donde se muestra sobre todo que ambas partes tienen visiones muy distintas. IATA, las aerolíneas, están pensando en la expansión del negocio. El secretario, en la decisión de Estado.

Y aunque es verdad que ayer el presidente insistió en SLM y cuestionó el profesionalismo de la IATA (señal de que desconoce su naturaleza), es de esperarse que una consultora que es filial de Airbus haga un trabajo profundo que muestre la realidad y el costo/beneficio a largo plazo de esta idea, pues recordemos que las decisiones en aviación se toman para 50 años. Sin duda que a este gobierno le interesa construir para el futuro y no sólo para un sexenio.

Habría que agregar que ambos actores pueden -y deben- encontrar cauces de interlocución que permitan a la industria aérea crecer de forma saludable. No sólo es un sector que genera beneficios para los dueños de las aerolíneas (en muchos casos gobiernos) sino que crea empleos, capta divisas y es una herramienta de competitividad, que apoya al turismo y el comercio y que, además, es un pivote de la soberanía de los Estados.

Tal vez sea momento de crear mesas de trabajo con las aerolíneas y otros operadores de actividades relacionadas y mirar opciones que hoy no están en la caja. Y tal vez también sea momento de construir en conjunto una política de Estado, de largo plazo y con el concurso de todos los actores, como tanto se ha pedido.

Al respecto, es muy alentador lo que tanto el director de Aeronáutica Civil, Rodrigo Vasquez, como el subsecretario de Transportes, Carlos Morán Moguel, han anunciado sobre las mesas de discusión para la conformación del Plan Nacional de Desarrollo y de la política pública en materia de transporte aéreo.

Lo oí en 123.45: El jueves pasado se despidió Alfonso Sarabia de la Garza como director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) con un saldo muy positivo en su gestión. Llega Oscar Argüello, ex piloto y directivo de Mexicana de Aviación y otras empresas. Se le desea mucho éxito. Por cierto: ¿y Mexicana? E-mail: raviles0829@gmail.com. Twitter: @charoaviles.

 

Facebook comments