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01/06/2020

Tiempo de crisis

Francisco M. M… / Miércoles, 11 Marzo 2020 - 20:46

“El hombre se mide cuando se enfrenta a los obstáculos” - Antoine de St. Exupery

No es la primera vez ni será la última en que el mundo se vea sacudido por una crisis y tampoco será la primera vez ni la última en que se resuelva.

Como siempre que esto sucede, al final del terremoto vamos a ver ganadores y perdedores y en esta ocasión hay dos asuntos importantes involucrados causando esta nueva convulsión mundial.

Por un lado, el pleito declarado entre Arabia Saudita y Rusia, pleito en el que los árabes han decidido aumentar su producción de petróleo y bajar los precios hasta los 32 dólares por barril, y que ha llevado a las bolsas del mundo a sufrir caídas históricas, a la devaluación de monedas y a otra crisis económica en donde además hay otros grandes jugadores políticos como Estados Unidos apoyando a Rusia, Siria Irán y otros países latinoamericanos entre los que entran Mexico, Brasil y Venezuela.

Esta nueva crisis ha tomado a México muy mal parado, en momentos en que, debido a las políticas económicas del actual gobierno, nuestro país está entrando en recesión, (aunque otros tienen otros datos) , hay una enorme fuga de capitales, existe una gran desconfianza en las políticas públicas, además de una inseguridad galopante, un sistema de salud a punto del colapso y mucho más, lo que aunado a una crisis epidemiológica que no se está tomando en serio, puede ponernos muy fácilmente como país en el grupo de los perdedores, para no variar.

La otra parte del problema actual es justamente la epidemia de coronavirus, que ya ha sido declarada como una emergencia mundial de salud por parte de la OMS y que tiene a muchos países, empezando con China e Italia en alerta roja, Israel cerrando sus fronteras y que ha obligado incluso al gobierno de Estados Unidos a enviar a la Guardia Nacional a determinadas áreas de ciudades importante para tratar de contener la enfermedad a través de sus elementos médicos. Además, el gobierno estadounidense negó la entrada a toda persona que venga de las 26 naciones Schengen de la Unión Europea.

La industria de la aviación está sintiendo ya las consecuencias de esta nueva crisis combinada, y las aerolíneas de todo el planeta empiezan a tomar medidas económicas y operativas para poder reducir en lo posible el importante impacto que ya se empieza a sentir, aunque desafortunadamente ya empiezan a verse las consecuencias en las aerolíneas más frágiles, como la Inglesa Flybe, que acaba de declararse en quiebra  hace unos días.

Está previsto que suceda lo mismo con otras aerolíneas del mundo y según analistas internacionales, la tormenta perfecta viene para acabar con muchas de ellas.

La historia nos ha enseñado que en toda crisis hay oportunidades, y nuestras aerolíneas nacionales han empezado a tomar medidas para enfrentar el presente, pero también hay que pensar en el futuro, porque la crisis va a pasar y entonces será necesario tener bien construida la plataforma para un nuevo y seguro despegue.

En este sentido, nuestra aerolínea bandera, Aeroméxico ha tomado decisiones para reducir el impacto financiero y operativo del problema actual, pero al mismo tiempo continúa organizando sus planes de desarrollo y crecimiento para el futuro, el cual se puede considerar a -pesar de los obstáculos- como el mayor ciclo de crecimiento de su historia.

Durante meses, ASPA y Aeroméxico han venido teniendo negociaciones de cara a este crecimiento con interesantes y modernas propuestas laborales que han sido discutidas en asamblea general del sindicato apenas ayer, y que han sido aceptadas por una gran mayoría de pilotos conscientes de los tiempos que se viven y de la responsabilidad que tienen de mantener y hacer crecer su fuente de trabajo, actitud que desde luego redundará en beneficios para los propios pilotos y para Aeromexico, bien por ellos.

Por ahora es necesario cerrar filas y esto lo deben hacer todos los trabajadores de las diferentes aerolíneas nacionales en combinación con sus directivos.

Es tiempo de crisis y es tiempo de redoblar esfuerzos ante un panorama nacional y mundial muy difícil pero que, por otro lado, abre oportunidades futuras para las que hay que estar preparados desde ahora.

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