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17/12/2018

Si así lo hicieran, que ASPA os lo premie; si no, que os lo demande... ¿se acuerdan?

Francisco M. M… / Jueves, 7 Diciembre 2017 - 12:46

"El que es leal eleva su mirada con humildad, y el que es desleal, con soberbia". Anónimo

El próximo día 15 de diciembre de este año se vence el plazo que la asamblea general de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) de México, órgano máximo en la toma de decisiones dentro de la institución, dio a las comisiones de vigilancia, honor y justicia entregar su dictamen final sobre el paro ilegal que un grupo de pilotos llevaron a cabo la semana pasada. Este último causó la cancelación y demoras de más de 100 vuelos, poniendo en entredicho el buen nombre del sindicato y perjudicando a miles de pasajeros que esperaban viajar por Aeroméxico.

Este paro fue realizado por un grupo de aproximadamente setenta pilotos, sin el consenso o autorización del comité ejecutivo o de la asamblea general, y fue encabezado por el secretario del trabajo de ASPA.

El dictamen deberá tener como fondo y principio el estricto apego a las reglas internas y estatutos del sindicato, así como la honestidad y la ética de los miembros de las comisiones, quienes deberán tener en mente siempre tomar sus decisiones velando por el interés general de ASPA, por encima del interés de personas o grupos, así como de sus principios, valores y su trayectoria a través de casi 60 años.

Ya hubo renuncias a nivel de comité y ahora se deberán tomar decisiones sobre destituciones definitivas o no de otros miembros, así como de otros pilotos de la planta involucrados.

Habrá responsabilidades y responsables, quienes deberán responder a las consecuencias de sus actos, acatando las decisiones de las comisiones y también los miembros de la asamblea deberán, estén a favor o en contra, hacer exactamente lo mismo por el bien y el futuro de ASPA, y de ellos mismos como pilotos profesionales.

Los antecedentes, la forma en que se dio el paro de pilotos, el lugar en que sucedió a la vista del público y medios de información, las declaraciones de los paristas ante cámaras y micrófonos son un motivo de verdadera vergüenza y coraje para nuestros fundadores y para quienes siempre seguimos las reglas, aunque no siempre estemos de acuerdo, pero convencidos y comprometidos con nuestra herencia sindical y el espíritu de grupo que siempre ha caracterizado a ASPA.

Pero, el público y los medios de comunicación no deben equivocarse. Por las razones que sean y que deberán también ser investigadas a fondo, este paro de un grupo de pilotos sindicalizados ha sido un acto imperdonable, pero de ninguna manera representa lo que ASPA ha sido y es un sindicato con muchas más altas que bajas, con defectos y debilidades. Al mismo tiempo con grandes cualidades y fortalezas que lo han distinguido durante seis décadas como una institución democrática comprometida, no sólo con la protección laboral de sus miembros, sino con el éxito de las fuentes de trabajo.

Un día después de conocerse el dictamen de las comisiones debería iniciarse al interior del sindicato una campaña interna y permanente y hacerse un llamado muy serio a la unidad de todos sus miembros que sirva también para recordarles que ASPA no es un club de niños ricos o una bolsa de trabajo, ni tampoco una oficina de quejas, sino una organización sindical que proteja los intereses del grupo compuesta por pilotos aviadores comprometidos en respetar las reglas internas y las de su profesión.

Una de las grandes virtudes del ser humano es la lealtad a sí mismo y al grupo al que pertenece, y debe quedar muy claro al interior de la asociación que quien falte a este principio estaría faltando a los valores básicos de la asociación y por ese solo hecho no tiene cabida en ella.

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